Último día en Quebec City para vivirla a tu ritmo. La Haute-Ville y la Basse-Ville tienen personalidades distintas: arriba es monumental (Château, Citadelle, Terrasse Dufferin), abajo es íntima (Petit Champlain, galerías, talleres artesanos).
La rue Saint-Jean es la artería comercial con boutiques, chocolaterías y restaurantes. Y si quieres una experiencia única, el Hotel de Glace (en temporada invernal) es un hotel construido enteramente de hielo con bar incluido.
Tip de Giora: Última poutine en Chez Ashton. Último souvenir: sirope de arce puro del Marché du Vieux-Port. Último atardecer: Terrasse Dufferin con vistas al río.