Llegada a Montreal
Aterrizas en el Aeropuerto Trudeau de Montreal y te trasladas al hotel. Montreal te da la bienvenida con su ambiente francófono único — la segunda ciudad de habla francesa del mundo, vibrante, artística y con una de las mejores escenas gastronómicas de Norteamérica.
Si llegas con energía, el Vieux-Montréal al atardecer es mágico: calles empedradas, la Basílica de Notre-Dame iluminada y terrazas junto al Vieux-Port.