Llegada a Montreal invernal
Montreal en invierno es una ciudad que abraza el frío en lugar de esconderse de él. Temperaturas que pueden llegar a -20°C, pero con una vitalidad que calienta por dentro: festivales, terrazas con calefacción, la mayor red de túneles subterráneos de Norteamérica, y una gastronomía reconfortante que es pura felicidad.
Te trasladas al hotel por tu cuenta. Si llegas de día, el Vieux-Montréal nevado es mágico — las calles empedradas cubiertas de blanco, la Basílica de Notre-Dame iluminada, y los carruajes de caballos con mantas de pieles.


